Los Elegidos: Moira, Parrilla, por Nico Cortes

“Tiene la simpleza y la belleza de la naturaleza. Es una esquina escondida pero elegida. Parece tímida, sigilosa. Es un encanto, de asombrosa.”
Comunidad22 de marzo de 2026
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La  Ciudad de Salta tiene en su mejor paisaje, dos plazas contiguas y una rotonda. A los pies de Tres Cerritos. Los Eucaliptos 6, esquina Los Abedules. Dentro de su vegetación, casas residenciales y un selecto apéndice, donde hubieran seleccionado por morada, las diosas griegas.

Cómo un tejido. Está bordado de hilos grises, ladrillo por ladrillo. Son pinturas los árboles, sus flores, hermanos el hierro y la madera. Está destinado a ser ese telar que sujeta la perla, con la M en mayúscula. Se vibra pasión. Jimena Velocci me recibe y percibo su latido. Es la dueña, inquieta, detallista, que junto al cerebro de Mario Neme, en sociedad, hicieron de una esquina, una obra de arte. El arquitecto Martín Neme dibujó con destellos, el plano. Hay minimalismo. Hay diseño. Hay luces y sombras. Todo planificado con buen gusto, moderno, funcional. 

La leña no deja de arder. El Chef Joaquin Drago se encarga de hacer vibrar las mejores piezas vacunas. Las fibras proteicas, hacen música en una parrilla de exportación. Carta corta y precisa. Degustacion de cortes, muy recomendable. Costillar imperial, producto estrella. Provoletas infalibles, guarnición equilibrada y una salsa picante tripolar, con toques dulces y ahumados inolvidables. Vinos selectos a cargo de la sommelier Fernanda, sellan un pacto de fidelidad. 

De esos lugares tejidos artesanalmente. Desde lo estructural hasta lo humano. Porque por dentro se ve un hilo rojo conectado a cada ser vivo. Ya no se trata de solo comer por comer. Es una cuestión sensorial. 

Moira, parece abrazarte sin cesar. ¿Cómo hacer para soltarse? ¿Puede que tenga un lugar, el poder de atrapar? Recuerdos de la infancia. Mi casa, un hogar. Ya mismo quiero regresar.

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