
La Basílica Catedral renovó por completo su iluminación ornamental justo cuando Salta comienza a recibir a miles de peregrinos. Una nueva postal nocturna para uno de los momentos más esperados del año.
Cuando septiembre se acerca, Salta cambia de ritmo. Las calles comienzan a llenarse de peregrinos, las iglesias reciben visitantes y la Catedral Basílica vuelve a convertirse en el gran punto de encuentro del Milagro. Esta vez, además, lo hará con una nueva iluminación que ya transforma su tradicional postal nocturna.
La fachada del templo luce ahora una iluminación LED renovada, diseñada para resaltar sus detalles arquitectónicos con una combinación de luz cálida y tonos ámbar. El objetivo fue devolverle protagonismo al edificio durante la noche sin alterar su identidad.
Y el desafío no era menor: la Catedral es Monumento Histórico Nacional, por lo que toda la intervención debía realizarse sin modificaciones invasivas sobre su estructura.

Una obra a 40 metros de altura
El proyecto comenzó con un relevamiento de las instalaciones existentes, que presentaban signos de deterioro y habían quedado obsoletas. Se retiraron los antiguos artefactos y se renovó buena parte de la instalación eléctrica, incorporando nuevo cableado, tableros de control y cajas de paso, con materiales adecuados para el sistema.
Para llegar a los sectores más altos de la fachada fue necesario trabajar con equipos de elevación de gran porte, alcanzando aproximadamente 40 metros de altura.
La nueva iluminación incorpora distintos tipos de luminarias y proyectores para lograr una distribución cálida y uniforme, capaz de destacar molduras, volúmenes y detalles del histórico templo.

Una nueva postal para el Milagro
El resultado ya se disfruta cuando cae la noche: la Catedral recuperó presencia en el paisaje del centro salteño y se prepara para convertirse nuevamente en escenario de una de las celebraciones religiosas más multitudinarias de la provincia.
Durante septiembre, miles de salteños y peregrinos llegarán desde distintos puntos de la provincia y del país para participar de las celebraciones en honor al Señor y la Virgen del Milagro.
Y el 15 de septiembre, cuando la multitud vuelva a tomar las calles durante la tradicional procesión, la Catedral estará allí, como desde hace generaciones, en el centro de la escena.
Solo que esta vez habrá algo diferente: cuando llegue la noche, el corazón del Milagro tendrá una nueva luz.





