

En lo más alto de los Valles Calchaquíes, Bodega Colomé vuelve a marcar el rumbo del enoturismo argentino al ingresar nuevamente al ranking The World’s Best Vineyards, un reconocimiento que destaca mucho más que la calidad de sus vinos: celebra una manera innovadora de entender el vino, el paisaje y la experiencia.
Desde la bodega subrayan que este logro confirma una visión que combina identidad, sustentabilidad y mirada contemporánea. No se trata sólo de producir grandes vinos, sino de ofrecer una experiencia integral donde el entorno, la historia y la tecnología dialogan en equilibrio. “Innovamos para preservar, no para reemplazar”, resume Olivia Harguindey, gerente de Marketing del Grupo Colomé.

La singularidad de Colomé nace en sus viñedos de altura extrema —entre los 1.750 y los más de 3.100 metros sobre el nivel del mar— y se potencia con una filosofía agroecológica que, apuesta por prácticas respetuosas del ambiente, combinadas con herramientas modernas que afinan la precisión enológica y elevan los estándares de calidad.
Ese cruce entre tradición centenaria e innovación aplicada se expresa con fuerza en su propuesta enoturística, donde el vino convive con el arte, el paisaje y la hospitalidad, y también en etiquetas emblemáticas como Altura Máxima, elaborada con uvas del viñedo más alto del país. Malbec, Pinot Noir y Sauvignon Blanc dan forma a vinos de carácter intenso, frescura natural y una energía imposible de reproducir en otros terroirs.
Colomé demuestra así que innovar, en la altura, también es una forma de honrar la tierra y proyectarla al mundo.


Salta se mete de lleno en la era IA con un congreso que explotó de participantes


La Sole revivió su historia en Salta y emocionó a todos con una guitarreada inesperada

Tradición, cultura e historia: este jueves se presenta el Calendario Güemesiano



