Los Elegidos: “José Balcarce”, por Nico Cortes

“Salta, bendita ciudad. En cada esquina una historia. Entre paredes y muros se dicen tantas cosas. Más lindas las cosas que se dicen, mientras comemos.”
Comunidad03 de mayo de 2026
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Un clásico de la zona de la Balcarce. Aunque en paralelo. Más bien en Mitre y Necochea. Parece que observa de un costado, toda la vorágine. Asoma desde el umbral como exclusivo, pero también es del pueblo. Un bistró minimalista que supo vestir cenas de gala y que ahora también nos ofrece desayunos y almuerzos accesibles, a diario.

Sus reformas recientes nos llevan a un sitio moderno, muy elegante, pero a la vez relajado, confortable. Está todo prolijamente estudiado, con notable atención en el diseño. Los colores, la iluminación. El mobiliario. La cava. En la barra nos recibe Enrique con toda su experiencia y vocación de servicio. 

Llegamos al corazón del lugar, la cocina. Es emocionante saber que los propios dueños son cocineros y se conectan entre sí, para el comensal. María Sol Grillo y Matias Alvarez, ambos cordobeses pero salteños por elección tomaron la posta de uno de los lugares insignia de la gastronomía salteña. 

Se enfocan en los productores. Están convencidos de la materia prima local. De su calidad y sus variables. Consideran sus obras como cocina de territorios. Cómo resultado se ven platos armoniosos, muy cuidados. Se percibe alta cocina con productos autóctonos y reversiones de clásicos con un acento norte argentino. 

En el desayuno hay opciones dulces y saladas de nivel supremo. Panes de masa madre, laminados, productos en hojaldre. La calidad es elevada, las proporciones generosas. Vuelvo a insistir en el interior. La atención. Absolutamente profesional. Me quiero adueñar de una esquina selecta. 

Luz Guerrero es la encargada del marketing. Está en cada detalle del mercado y el manejo de las redes. Hace de nexo y nos acompaña en cada inquietud. Así también el equipo de cocina y de servicio. En ambos turnos parecen estar entrenados para cualquier escenario. Es un deleite la experiencia. Es muy probable que semejante sensación os lleve a una estadía. Desayuno, almuerzo, una caminata o paseo y terminar en una cena. 

José Balcarce sigue vigente. Está intacto. Con nuevo color. Con otro calor. Me moviliza. Su permanencia, es el agregado de su valor. Su humanidad, el resultado de servir con amor.

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