
Simbioponía: Una idea que nació entre amigos y hoy cultiva futuro en Salta

Detrás del proyecto están Marcos Llaó y Marcelo Vaca, junto a Tania Witanowsky, quienes decidieron unir formación, experiencia y una mirada común sobre cómo producir alimentos de manera más eficiente y sustentable en Salta.
De la amistad y el trabajo al proyecto propio
Marcos y Marcelo se conocen desde la secundaria y volvieron a cruzarse años después trabajando en el ámbito minero. De esa coincidencia nació la inquietud de emprender algo propio, con impacto real y anclado al territorio. Así comenzó Simbioponía, que hoy lleva más de dos años de desarrollo y aprendizaje constante.
Actualmente, en su invernadero producen lechugas, aunque el objetivo es ampliar la variedad a otras verduras de hoja, aromáticas e incluso flores, siempre bajo sistemas controlados que optimizan recursos.
Cultivar con agua y conocimiento
La hidroponía permite que las plantas crezcan en agua con una solución nutritiva que reemplaza al suelo fértil. Esto no solo acelera el crecimiento, sino que reduce drásticamente el consumo de agua. Según explican desde el proyecto, el ahorro puede llegar hasta un 90% frente a la producción tradicional.
Esta característica resulta clave para distintas zonas de la provincia, donde los suelos son arenosos o poco fértiles. “Permite que familias puedan producir verduras frescas sin depender del traslado desde la capital”, destacan, señalando su potencial en regiones como Cafayate o la Puna.
Además, al no haber suelo, se elimina la presencia de malezas y se reduce casi por completo el uso de herbicidas y pesticidas.
Cuando los peces y las plantas trabajan juntos
Simbioponía da un paso más con la acuaponía, un sistema circular que integra la cría de peces con el cultivo de plantas. Actualmente trabajan con tilapias y truchas, tanto adultas como alevines. Las excretas de los peces se transforman, mediante bacterias, en nutrientes para las plantas, que a su vez limpian el agua.
“Es un circuito cerrado, muy similar a lo que ocurre en un río”, explican. El resultado es doble: producción vegetal y, a futuro, producción de peces para consumo, siempre con un uso mínimo de agua y energía.
Capacitar para multiplicar
Más allá de la producción, el proyecto tiene una fuerte pata educativa. El equipo ya dicta cursos presenciales y virtuales de hidroponía, con alumnos de Salta y otras provincias como Córdoba, y anticipan nuevas capacitaciones a partir de marzo.
“La hidroponía es la base. Es fundamental aprenderla bien antes de avanzar a la acuaponía”, remarcan. Muchos de quienes se capacitan comienzan con autoconsumo y luego escalan hacia emprendimientos propios.
Una producción posible en casa
Uno de los aspectos más interesantes de Simbioponía es su adaptabilidad. Los sistemas pueden implementarse en pequeña escala, incluso en departamentos o cocinas, a través de módulos verticales o kits caseros.
Con una capacitación básica para manejar variables como el pH y la solución nutritiva, producir alimentos frescos en casa se vuelve una posibilidad real.
Innovación con sello salteño
Por ahora, Simbioponía se encuentra en una etapa experimental y de consumo interno, aunque el objetivo a futuro es la comercialización. Mientras tanto, el proyecto crece como espacio de aprendizaje, prueba y difusión de nuevas formas de producir.
Desde Vaqueros, este equipo demuestra que la innovación también nace en Salta, combinando conocimiento, compromiso ambiental y una mirada a largo plazo. Una muestra concreta de que el futuro de la alimentación puede construirse desde lo local, con ciencia, comunidad y acción.
Para conocer más sobre el proyecto, capacitaciones y avances, se puede seguir a Simbioponía en Instagram: @simbioponia.






