
Grupo Peñaflor acelera su expansión con una inversión de US$44 millones en una nueva bodega
Innovación11 de septiembre de 2026El gigante vitivinícola construirá una planta en el Valle de Uco que comenzará a operar en 2027. El plan contempla más de US$75 millones de inversiones en Argentina hasta 2028 y una fuerte apuesta por tecnología, nuevas bebidas y mercados internacionales.
En un momento de cambios para la industria del vino, Grupo Peñaflor decidió pisar el acelerador. La compañía anunció una inversión de US$44 millones para construir una nueva bodega en Tunuyán, en el Valle de Uco, uno de los principales polos vitivinícolas de Mendoza.
La planta comenzará a operar durante la vendimia 2027 y podrá procesar 20 millones de kilos de uva, con una producción estimada de 15 millones de litros de vino por año. Por su dimensión, será una de las mayores inversiones destinadas a una nueva bodega argentina en las últimas tres décadas.

Más que vino: la apuesta se diversifica
Los US$44 millones del Valle de Uco son apenas una parte de un programa mayor. Peñaflor proyecta inversiones superiores a US$75 millones en Argentina hasta 2028, incluyendo desarrollos fuera del negocio vitivinícola tradicional.
Entre ellos aparece una nueva línea de embotellado para RTD (Ready To Drink), el segmento de bebidas listas para tomar, que gana espacio en los hábitos de consumo.

Una obra que también genera empleo
La construcción de la nueva bodega involucrará a más de 150 personas, entre trabajadores locales, especialistas y contratistas internacionales. Una vez en funcionamiento, la planta contará con más de 40 profesionales permanentes.
El grupo posee actualmente más de 3.200 hectáreas de viñedos, emplea a más de 2.700 personas y vende sus productos en más de 95 mercados internacionales. Además, es el principal exportador argentino de vino embotellado y el mayor productor mundial de Malbec, según los datos difundidos por la compañía.
Y la expansión también tiene un capítulo salteño: Peñaflor es propietario de Bodega El Esteco, en Cafayate, una de las etiquetas emblemáticas de los Valles Calchaquíes.
Así, mientras el consumo y el mercado internacional plantean nuevos desafíos para el vino argentino, Peñaflor apuesta a una estrategia de mayor escala: más capacidad productiva, tecnología, diversificación y expansión global, con una nueva bodega de US$44 millones como una de sus principales cartas para los próximos años.





