
¡Alégrate Cafayate! Tres noches inolvidables que confirmaron que el cielo está en los Valles
Cultura02 de marzo de 2026La Serenata a Cafayate volvió a demostrar por qué es uno de los festivales más emblemáticos del país. Durante tres noches intensas en la Bodega Encantada, la música, el vino y la emoción se fundieron en una celebración que ni siquiera la lluvia pudo detener.
Cafayate cantó, bailó y vibró hasta el amanecer. Y en el cierre, cuando el sol ya iluminaba los cerros, quedó claro que el espíritu serenatero sigue más vivo que nunca.
El broche de oro estuvo a cargo de Oscar Palavecino, el Chaqueño, quien subió al escenario alrededor de las 6 de la mañana y sostuvo un show que se extendió hasta casi el mediodía. Con un repertorio que superó el centenar de canciones anunciadas y clásicos coreados por miles de personas, protagonizó una de las actuaciones más largas y memorables en la historia del festival.
En un gesto celebrado por el público, pidió que se permitiera el ingreso de quienes aguardaban afuera del predio, ampliando la fiesta y multiplicando la emoción. “Alégrate Cafayate” fue el himno final de una jornada que quedará grabada en la memoria colectiva.
Desde el jueves hasta el sábado, el escenario reunió a grandes figuras y talentos emergentes. Pasaron artistas como Ahyre, Jorge Rojas, Los Nocheros, Sergio Galleguillo, El Indio Lucio Rojas, Christian Herrera, Los Tekis y Canto 4, entre muchos otros, en una grilla que combinó tradición, carpa y nuevas sonoridades.
Hubo lloviznas y nubarrones, pero nada logró empañar la fiesta. El público resistió, cantó bajo el cielo cambiante del Valle Calchaquí y volvió a confirmar aquella frase que atraviesa generaciones: “Que el cielo está en Cafayate”.
La 52ª edición dejó postales imborrables: pañuelos al viento, coplas al amanecer, brindis compartidos y un público que acompañó hasta la última canción. La Serenata no es solo un festival: es identidad, es encuentro y es celebración del alma del norte argentino.
















