
El Convento San Bernardo, el edificio más antiguo de Salta, ya luce una nueva fachada
Turismo11 de febrero de 2026
Si pasás por el microcentro, hay una parada obligada que volvió a brillar: la Municipalidad de Salta está terminando la puesta en valor del frente del Convento San Bernardo, sobre calle Caseros, entre Lavalle y Santa Fe, uno de los rincones más fotografiados del casco histórico salteño. El templo —Monumento Histórico Nacional y con origen en el siglo XVI— venía mostrando desgaste en el revoque y también había sufrido grafitis.
Una “lavada de cara” para un ícono del centro
Los trabajos se enmarcan en el plan de mantenimiento del casco histórico y ya están en su etapa final. La coordinadora del área Centro, Belén Goytia, explicó que avanzaron “a un muy buen ritmo” gracias a la remoción del revoque dañado y la limpieza de grafitis y pintadas. Después, se realizó la nueva pintura y se hicieron refacciones en la mampostería.
Qué falta para que quede listo
Según indicó la funcionaria, lo último por completar está en las puertas y los escalones de madera. Además, adelantó que la puerta tallada en algarrobo, de 1762, será puesta en valor próximamente por personal especializado en mantenimiento de obras de arte.
Con supervisión patrimonial
Como se trata de un edificio histórico, las tareas se realizan bajo la supervisión de la Comisión de Preservación Arquitectónico Urbanístico de la provincia de Salta (CoPAUPS), cuidando cada detalle para respetar el valor patrimonial del lugar.
Más mejoras en el Paseo de la Fe
En paralelo, comenzaron trabajos similares en la fachada del Hogar San Vicente de Paul, ubicado frente al convento y parte del Paseo de la Fe, que conecta las calles Caseros y Juramento.

Un edificio del año 1.586
El Convento San Bernardo es uno de los íconos coloniales de Salta, y tiene una historia larga porque cambió de función varias veces.
Historia
Se lo vincula con la ermita de San Bernardo y un conjunto edilicio muy temprano de la ciudad; se suele fechar su origen en 1586.
Durante mucho tiempo funcionó como hospital “San Andrés” (administrado en etapas por religiosos, incluyendo a los Padres Betlemitas) y luego, en el siglo XIX, el lugar pasó a manos de una comunidad de clausura.
En 1846 pasa a conformar el Nuevo Carmelo de San Bernardo, como convento de Carmelitas Descalzas.
Fue declarado Monumento Histórico Nacional (decreto de 1941).

La “puerta famosa” (por qué todo el mundo la mira)
Su rasgo más conocido es la puerta tallada en madera de algarrobo, fechada en 1762, con trabajo artesanal atribuido a talladores nativos.
Esa puerta se incorporó como acceso del convento cuando se reorganizó el frente/entrada en el siglo XIX.







